viernes, 10 de enero de 2014

Narración social

La vida social se puede concebir como narración leída por sus componentes. Esa narración nos dice lo que es bueno o es malo, lo que se tiene que vestir y comer, cómo debemos comportarnos. La misma narración que nos une a los demás también nos impone una manera de pensar, un pensamiento único. 
Es más, hay unas personas que tienen la capacidad de escribir esa narración que los demás leemos y por la que los demás nos guiamos. Esas personas son las que ostentan el poder, cualquier poder. El poder es la capacidad que se tiene para escribir esa narración. Los padres tienen ese poder con sus hijos y de hecho es la narración que los padres dan a sus hijos en sus primeros años la primera narración que los niños leen. Los maestros y profesores tienen ese poder, los políticos, los famosos y todas las personas influyentes del entorno social.
La ideología se filtra en nuestra vida por medio de esta narración, pues es una narración ideologizada. Así se convierte esta narración en una narración de poder y sumisión.
Para librarnos de este pensamiento único, de esta ideología, de este sistema de poder, debemos ser capaces de decodificar el lenguaje de la narración y por medio de este trabajo ir construyendo otro texto al margen de la narración principal.
¿Qué narración domina tu vida?
¿Qué texto lees en tu día a día?
¿Quién escribe el texto que conforma tus pensamientos, sentimientos y deseos?
¿Tienes acceso a narraciones alternativas?
¿Qué parte de la narración en la que vives has conseguido decodificar?
¿Quién eres tú?

miércoles, 3 de abril de 2013

Hacia una sociedad sin estado II

Estos pasos que voy dando no tienen como objetivo un estado minimizado, sino un no-estado.
Lo ideal sería que el estado desapareciera aquí y ahora, y quizá ésta sea la más real de todas las alternativas. Sin embargo y mientras tanto, aplaudiré cualquier iniciativa que me acerque a vivir sin estado.
Aquí van otras tres ideas:

4.- Que el estado deje de usar a los empresarios como recaudadores. Es un trabajo esclavo que se hace sin remuneración y de manera forzada. Introduciendo en las relaciones laborales el expolio del estado.

5.- Eliminar los privilegios a los sindicatos y partidos políticos. Tratarlos como a una asociación civil más, de manera que no puedan usar los mecanismos del estado para su propio beneficio y para contribuir al saqueo de los ciudadanos.

6.- Eliminar todas las trabas administrativas y fiscales en la iniciativa empresarial. Que iniciar una actividad empresarial no suponga el inicio del expolio, de manera que no haya que pedir permiso al estado para llevar a cabo una actividad comercial.

En próximas entregas más ideas. ¿Tienes tú alguna?.

viernes, 8 de marzo de 2013

Hacia una sociedad sin estado I

         Algunos pasos que se pueden dar para ir reduciendo la importancia del estado en la vida de la sociedad y en la vida de cada uno de los ciudadanos. Pasos que se pueden dar para que las redes clientelares del estado se vayan adaptando a un mundo de relaciones más libres, sin paternalismos. Varios pasos que nos permitan tomar control de nuestras vidas y asumir nuestras responsabilidades.

1.- Eliminar por completo todas las subvenciones. El estado no debe fomentar ninguna actividad y mucho menos a base de dinero. Es la sociedad la que tiene la iniciativa, perdón, son los individuos de la sociedad los que tienen iniciativas.
2.- El estado sólo debe gastar lo que ingresa. Y si gasta menos, mejor. No se puede pedir prestado sobre las espaldas de los ciudadanos y sus hijos y sus nietos, con la disculpa de unos servicios que no se prestan, o no se piden o no hacen falta porque la iniciativa privada ya los presta.
3.- Eliminar el impuesto del I.V.A. Quitar las trabas al intercambio de productos y servicios. Que sea la libre voluntad de las personas la que determine el precio de esos intercambios.

Y que el estado se vaya retirando poco a poco de la vida de los ciudadanos, porque esta institución genera más problemas en la vida de las personas de los que dice solucionar.
Más pasos en próximas entregas. ¿Tienes tú algunas ideas?

martes, 27 de noviembre de 2012

¿Dónde está el estado?

Hace unos días, oía decir a un manifestante frente a una casa de la que iba a ser desahuciada una familia: ¿dónde está el estado?, se lamentaba. Esperaba y clamaba del estado una protección que hasta ese momento daba por supuesta.
¡Grave error!. Ha podido comprobar personalmente que el estado ni está ni nunca estuvo cuando el pueblo lo necesitó. Este estado que sufrimos está con los bancos y los grandes empresarios, con los amigos y familiares, a los que dispensa enormes cantidades de dinero, favores, perdones y mucha paciencia con sus balances y sus deudas con hacienda: estoy pensando en los equipos de fútbol, los grandes claro, a los pequeños se les deja caer y se les sangra hasta que no queda nada.
Algunos empiezan a entender que el cuento que se nos vende de que el estado nos protege, de que sin el estado esto sería un caos, no es más que una fachada para tener el poder con impunidad. Porque cuando realmente el pueblo, las personas que deberían estar protegidas por el estado, están pasándolo muy mal, el estado no sólo no les asiste sino que les ignora y les exprime todavía más con impuestos, con bajada de salarios, con la retirada de servicios, etc.
El estado sólo se preocupa de su situación económica, de sus balances, no del nivel de vida de sus ciudadanos.
¿Para qué queremos un estado en estas condiciones? Cuando la economía va bien todo es fenomenal, al estado se le soporta o se le ignora, porque no lo necesitamos, pero cuando las cosas se ponen negras es cuando nos damos cuenta que somos ignorados y explotados. ¿Quién quiere un estado en estas condiciones?.¿Para qué nos sirve?.
No esperen nada del estado, sean ustedes los protagonistas de sus vidas.