¿Qué es lo que me es propio? ¿Qué es lo que me pertenece realmente? ¿Qué es mío y qué no? ¿Puedo decir que tal cosa es mía?
Si no tengo, si no poseo, ¿qué me falta como persona, como individuo? Sólo entendemos la existencia como posibilidad, como potencia de consumo en todos los sentidos. Tanto tienes, tanto eres. Busca tener más para ser más. Si tienes menos, eres menos.
Comunistas, liberales, socialistas, demócratas... El sistema es obscena y vilmente injusto para todos (asentada impunidad de los poderosos-endémica debilidad de los pobres).
¿Qué tal una propiedad de uso? Llamadme utópico e idealista pero algo debe cambiar. Nada siento como mío; nada creo que sea mío en propiedad real. Soy, me siento, administrador responsable, no me siento propietario. Uso las cosas cuando las necesito. Soy un propietario eventual, circunstancial. No veo relación entre mi existencia y mis tenencias. ¿Por qué desear tener algo? ¿Por qué esforzarme por conseguir cosas y luego perderlas? Sinceramente, cada día me doy más cuenta de la inutilidad de tanto esfuerzo.
Si lo piensas bien, ni tu propio cuerpo te pertenece en el sentido actual de propiedad. Funciona con frecuencia bajo leyes que no controlamos conscientemente. Y sin hablar de que cualquier médico estatal en determinadas circunstancias, por ejemplo, decide sobre tu cuerpo con más efectividad que tu mismo.
Si puede pensarse, puede hacerse.
Un saludo.
1 comentarios:
Amén, aunque no todo lo que puede pensarse puede hacerse.
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