viernes, 10 de enero de 2014

Narración social

La vida social se puede concebir como narración leída por sus componentes. Esa narración nos dice lo que es bueno o es malo, lo que se tiene que vestir y comer, cómo debemos comportarnos. La misma narración que nos une a los demás también nos impone una manera de pensar, un pensamiento único. 
Es más, hay unas personas que tienen la capacidad de escribir esa narración que los demás leemos y por la que los demás nos guiamos. Esas personas son las que ostentan el poder, cualquier poder. El poder es la capacidad que se tiene para escribir esa narración. Los padres tienen ese poder con sus hijos y de hecho es la narración que los padres dan a sus hijos en sus primeros años la primera narración que los niños leen. Los maestros y profesores tienen ese poder, los políticos, los famosos y todas las personas influyentes del entorno social.
La ideología se filtra en nuestra vida por medio de esta narración, pues es una narración ideologizada. Así se convierte esta narración en una narración de poder y sumisión.
Para librarnos de este pensamiento único, de esta ideología, de este sistema de poder, debemos ser capaces de decodificar el lenguaje de la narración y por medio de este trabajo ir construyendo otro texto al margen de la narración principal.
¿Qué narración domina tu vida?
¿Qué texto lees en tu día a día?
¿Quién escribe el texto que conforma tus pensamientos, sentimientos y deseos?
¿Tienes acceso a narraciones alternativas?
¿Qué parte de la narración en la que vives has conseguido decodificar?
¿Quién eres tú?